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TE   ATREVES   A   LEERME  .           ( M.L.C )

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TE   ATREVES   A   LEERME  .           ( M.L.C )

03.enero .2019

NUNCA sabes donde terminará  tu destino ..... Por que TÚ, tienes el poder de cambiarlo todo.

Otro viaje

BRINDISI ...... ,UN PARAISO PARA SOÑAR??,NOOO...UN PARAISO PARA VIVIRLO

capitulo 1

Desde muy peque√Īa M√≥nica estaba encantada con su t√≠o Sandro .Sandro el hermano peque√Īo de su madre era un aventurero de culo inquieto, siempre de aqu√≠ para all√° . Cada vez que volv√≠a de sus viajes,le contaba sus aventuras y siempre terminaba con alguna de sus aventuras en Italia. La m√°s fant√°stica,la leyenda m√°s apasionante o incluso la m√°s rom√°ntica,sal√≠a de Italia. De ah√≠,la pasi√≥n de M√≥nica por ese pa√≠s. A M√≥nica le encantaba Italia, pero especialmente Br√≠ndisi.Ciudad donde su t√≠o Sandro basaba todas sus histor√≠as .Br√≠ndisi era un lugar con encanto donde pasear por sus calles empedradas,era como estar¬† en un escenario de cuento. Las calles eran¬† tranquilas, el reloj parec√≠a no existir, solo la llegada de los barcos al puerto anunciando la pesca del d√≠a romp√≠a ese silencio.

Todos los meses Sandro le mandaba una postal a Mónica.Por detrás siempre escribía una historía o una leyenda sobre la imagen de la postal.A veces cierta, aveces inventadas, pero eso a Mónica no le importaba.Se ilusionada cada vez que llegaba una postal de su tío. Pero todo cambio cuando su tío, después de un accidente con su parapente  ya no le  escribía historias como antes. Era como si se hubiese quedado en blanco, no tenía ánimo, ni para inventarse historías para su sobrina. Poco a poco la tristeza de no poder viajar,se apoderó de él. Empeoró con el paso de los meses y antes de morir quiso hablar con Mónica.

-Br√≠ndisi era mi reino, y t√ļ la princesa de mi cuento.Vuelve a vivir nuestras historias.

El dolor de la muerte de su t√≠o,hac√≠a que escuchar el nombre de Br√≠ndisi,fuera como un fr√≠o cuchillo que le atravesaba el coraz√≥n.Pero las ganas de ver Br√≠ndisi no decayeron en M√≥nica .Hab√≠a escuchado tantas historias, y se hab√≠a so√Īado tantas veces con ir,que tras la muerte de su t√≠o,¬† se hab√≠a convertido en una promesa que estaba dispuesta a cumplir . Quer√≠a ver sus aguas cristalinas,ese espejo que a la ca√≠da del sol,¬† reflejaba toda la ciudad.

Se hab√≠a enamorado de la ciudad, casi antes de ir. Las histor√≠as de su t√≠o hab√≠an calado tanto en ella, que ir se hab√≠a convertido en su meta.El mismo d√≠a que cumpli√≥ los 22 a√Īos,sus amigas le hab√≠an¬† preparado unas vacaciones en Br√≠ndisi. M√≥nica estaba encantada,no ve√≠a el momento de¬† subirse al avi√≥n. Estaba tan emocionada ,que la azafata le tuvo que traer un calmante. Una vez en Br√≠ndisi todo era m√°s bonito de lo que se hab√≠a imaginado e incluso el recuerdo de su t√≠o parec√≠a doler menos ,sent√≠a como si su t√≠o le susurrase al o√≠do todas aquellas histor√≠as.Pasado unos d√≠as M√≥nica conoci√≥ Paolo ,√©l trabajaba en un peque√Īo pub al que acud√≠an todas las noches despu√©s de cenar. Paolo la verdad es que era un hombre , que no pasaba inadvertido ,un moreno de 1‚Äô80 , con una media melena roz√°ndole los hombros , ojos verdes que brillaban como esmeraldas cuando les daba la luz del sol, y cuando no hab√≠a luz , luc√≠an como un verde botella, tan intenso que de igual manera era imposible no fijarse en √©l. Poco a poco M√≥nica fue enamor√°ndose de Paolo ,y con el tiempo M√≥nica se traslad√≥ a vivir a Br√≠ndisi. Estaba encantada y durante un tiempo todo era fant√°stico hasta que poco a poco ,empez√≥ a darse cuenta de que Paolo se comportaba de forma extra√Īa y cada d√≠a ven√≠a m√°s tarde del trabajo y cuando ella le reprochaba algo, a √©l parec√≠a no importarle , M√≥nica sospechaba que Paolo ten√≠a una amante. Una noche M√≥nica le propuso trabajar en el pub para as√≠ averiguar quien podr√≠a ser ,pues sospechaba que ser√≠a alguna de las camareras.Pero M√≥nica se dio cuenta de que aquel peque√Īo pub, a partir de ciertas horas era un club donde ya las chicas se cambiaban de ropa y el ambiente cambiaba por completo .M√≥nica quer√≠a morirse y aunque Paolo solo la ten√≠a en la barra y no se alterne ,no le gustaba nada ese ambiente .Los hombres la miraban como mercanc√≠a y nadie sab√≠a si alternaba o no ,pero como era la mujer de Paolo nadie se atrev√≠a a preguntar.Los m√°s veteranos del club sab√≠an que otras esposas de Paolo hab√≠an terminado siendo moneda de cambio si Paolo consegu√≠a un buen trato a cambio,por eso no las dejaba alternar ,para tener a alguna que la desear√°n m√°s que otra cosa . M√≥nica sabia que ten√≠a que salir de all√≠ pero tambi√©n sabia que no iba a ser f√°cil , por que Paolo aparte¬† los teje manejes del club hab√≠a algo m√°s .

Un lujo para presumir.

capitulo 2( enero 2019)

Todos los viernes aparec√≠a un grupo de hombres muy bien vestidos y con grandes coches en la puerta y Paolo sacaba dinero de la caja fuerte y le hac√≠a la pelota a uno de ellos. Y Paolo odiaba re√≠rle las gracias a nadie .M√≥nica sospechaba que serian de alguna mafia o algo as√≠,sus vestimentas, su derroche de poder, su actitud a la hora de hablar y sobre todo esos guardaespaldas que al m√≠nimo movimiento de cabeza de su jefe,te agarraban de cuello sin titubeos.Paolo estaba encantado ,y esta gente confiaban en √©l ,cada vez le daban m√°s responsabilidades que Paolo transformaba en m√°s poder. Y cada d√≠a Paolo se volv√≠a m√°s agresivo. Trataba a todo el mundo con fuerza y sin razonamiento ,M√≥nica intentaba poner algo de humanidad en todo eso pero era imposible .Paolo se sent√≠a respaldado por esa gente que al m√≠nimo problema esa gente se lo solucionaba de la manera m√°s r√°pida y no de la correcta.M√≥nica, ya era conocida como la mujer de Paolo y eso no era bueno ,por que aunque nadie se meter√≠a con ella, estaba m√°s vigilada de lo que M√≥nica se cre√≠a y si alguien ve√≠a que hacia algo, no l√≥gico para una Dama ,nombre que daban a las mujeres de los jefes,o simplemente para dar a conocer a los miembros de la banda que esa mujer tiene due√Īo .Y con ese mismo t√≠tulo ellas ten√≠an que cumplir ciertas normas. Y no dudaban en recriminarle a Paolo , el comportamiento de su Dama. As√≠ que ser la Dama de Paolo era tener defensores como odiados en la misma proporci√≥n. Aunque no sab√≠a como, M√≥nica sab√≠a que se ten√≠a que salir de all√≠ ,que su sue√Īo ,su Brindisi de su infancia se estaba convirtiendo en su peor pesadilla.Un viernes como de costumbre, en el club Paolo estaba con esos hombres pero esta vez Paolo estaba m√°s nervioso de lo normal . FRANK CARLO PIZCIANI, jefe de los PIZCIANI , no paraban de mirar para la barra ,M√≥nica estaba m√°s nerviosa de lo normal , todos miraban y cuchicheaban mirando hacia la barra. Paolo tambi√©n la miraba , clavaba la mirada sobre ella. Sus ojos se clavaron en M√≥nica con un gesto duro ,y con cara de desprecio, y como complacido a la vez. M√≥nica sab√≠a lo que pasaba hab√≠a visto esa mirada antes ,Paolo la hab√≠a cambiado por alguna propiedad era algo que hac√≠a constantemente con las chicas ,pero nunca se hab√≠a atrevido M√≥nica .M√≥nica ten√≠a que huir sabia que seria moneda de cambio , cada vez que a Paolo, se le antojase‚Ķ Una de las chicas ya le hab√≠an contado, lo que hab√≠a hecho con sus anteriores Damas.Paolo le hab√≠a contado a M√≥nica que su antigua Dama se hab√≠a vuelto loca y hab√≠a terminado suicid√°ndose. Ahora M√≥nica sab√≠a el porqu√© ,pero no ser√≠a f√°cil salir de ah√≠ ,as√≠ que ten√≠a que pens√°rselo muy bien antes de dar un paso.Hab√≠a enga√Īado a Paolo que estaba en esos d√≠as ,y esa misma noche M√≥nica huy√≥ con la ayuda de las chicas del club. Pero los hombres de Picziani la encontraron .Se la llevaron a la mansi√≥n de su jefe y all√≠ estaba Paolo ,que no movi√≥ ni un dedo por ayudarla .La subieron a una habitaci√≥n esa noche FRANK CARLO , la forz√≥ ,por que ese era el trato que hab√≠a hecho Paolo a cambio de cualquier club de mala muerte que a Paolo se le hab√≠a antojado para reformarlo y as√≠ seguir con sus teje manejes .Ra√ļl uno de los hombres de Frank Picziani la dejo en la puerta de la casa, pero antes de bajarse del coche Ra√ļl, le ofreci√≥ un pa√Īuelo , para las l√°grimas y le dijo -(Lo siento M√≥nica, si necesitas algo , puedes contar conmigo )ella clavo su mirada tan fuerte y con tanta rabia que Ra√ļl bajo la cabeza. M√≥nica se sent√≠a sucia y muy cabreada viendo la vida que le esperaba ,fue a casa llena de odio Cogi√≥ un cuchillo de cocina y aprovechando que Paolo estaba medio dormido ,se subi√≥ encima de √©l y con el cuchillo rozando su cuello lo amenaz√≥ de muerte y que se iba de la casa que si volvia a buscarla le contar√≠a todos sus tratos y los enga√Īos al se√Īor Pizciani que estaria encantado de saber como su fiel amigo le enga√Īaba

La elegancia de un club, se mide por el movimiento de sus chicas.

capitulo 3

Paolo nunca hab√≠a visto as√≠ a M√≥nica ,ten√≠a la cara desencajada y la respiraci√≥n muy acelerada, M√≥nica le clavo el cuchillo en el hombro, cogi√≥ dinero y sali√≥ huyendo , mientras Paolo le gritaba ,mil y un insultos . Para desgracia de M√≥nica, los hombres de Pizciani no tardaron en encontrarla.Sandro Arcanis uno de los guardaespaldas de Picziani no dudo en arrastrarla calle abajo y meterla en el maletero .Ya en la mansi√≥n Pizciani la encerr√≥ en una habitaci√≥n fr√≠a y con una cama que recordaba a las camas de las c√°rceles.M√≥nica estaba asustada no sab√≠a que har√≠an con ella ,El primero en aparecer fue Ra√ļl a traerle una bandeja con agua y fruta, y detr√°s Frank Picziani .M√≥nica te voy a ser franco ,en casos como estos no tendr√≠a piedad y como castigo tendr√≠as la muerte o trabajar√≠as en el peor club de Sicilia hasta que cualquiera te pegase alguna enfermedad,o hasta que muriese tirada en la calle como una rata. Pero si me ayudas , yo te ayudo , s√© perfectamente que Paolo tiene tratos con los Campari y con los Antoneles¬† pero no s√© exactamente que tratos con cada uno. Pero sea lo que sea, est√° perjudicando¬† a mi negocio.Paolo no¬† es muy listo,¬† le puede la codicia y se pierde los nervios¬† en cuando¬† ve los farjos de billetes. Nunca desconfiar√≠a de ti, no me malinterpretes ,pero para Paolo eres una m√°s del club.Ay√ļdame a descubrirlo, y te devuelvo tu libertad. M√≥nica acept√≥ el trato . Frank Pizciani ,Sandro y Ra√ļl acompa√Īaron a M√≥nica a su casa y con mano dura amenazaron a Paolo.

 -Que a Mónica no le pasé nada.O pagaras con tu vida. 

¬†M√≥nica pasaba de ser la mujer de Paolo , a ser una protegida del Se√Īor Picziani.

Paolo no¬† soportaba al S.Pizciani pero ten√≠a negocios que le iban muy bien gracias a √©l y sab√≠a que desobedecer al S.Pizciani era tener¬† medio pie en la tumba y el otro medio en la ruina.Ya casi no aparec√≠a por casa, solo a por ropa y poco m√°s, se pasaba el d√≠a en el club o en sus negocios.M√≥nica sigui√≥ trabajando en la barra del club,aunque esta vez nadie se atrev√≠a a mirarla como mercanc√≠a,tambien empez√≥ a llevar las cuentas del club, y para su sorpresa a Paolo no le pareci√≥ mal,sab√≠a bien que M√≥nica ten√≠a buena mano para los negocios ,solo que tem√≠a hasta que punto M√≥nica llegar√≠a a descubrir todo su negocio.Pasado un tiempo ,todo iba normal o eso le parec√≠a a M√≥nica las cuentas sal√≠an siempre de m√°s siempre sobraba dinero ,y por m√°s que las volv√≠a a contar sal√≠an de m√°s .Un d√≠a M√≥nica se fij√≥ que muchos clientes dejaban fajos de dinero en la barra e incluso muchos no sub√≠an con las chicas ,ni siquiera se beb√≠an nada. Un d√≠a desde la ventana de su oficina,¬† M√≥nica se fij√≥, que hab√≠a m√°s chicas extranjeras que ya no ve√≠a caras conocidas, entonces busco a Nthaxa .Era una de las chicas que m√°s tiempo llevaba en el local , pero ninguna de sus compa√Īeras le supo decir con acierto realmente d√≥nde estaba Nthaxa. Tambi√©n se acord√≥ de una chica oriental que siempre se re√≠a , y nosotros pens√°bamos que no sab√≠a el idioma por eso se re√≠a , y sab√≠a perfectamente hablarlo ,pero hab√≠a aprendido que calladita ganaba m√°s.Y tampoco nadie supo decirle d√≥nde estaba Yaoin Liu , (Liu) como la llamaban las chicas. En ese mismo instante Paolo hizo su aparici√≥n,¬†

-Paolo, espera.(le grité) 

-Dime , que quieres, no tengo mucho tiempo.(su humor era de perros) 

-¬Ņy,Nthaxa y Liu?, pregunt√©¬† sin titubeos.

  -¡A mí que me cuentas! ... Las chicas van y vienen.  

-Pero Nthaxa estaba contenta , de trabajar aquí se había comprado un apartamento a las afueras y le iba bien , tenía el privilegio de elegir al cliente que quería , dudo mucho que se fuera así por así...(me quede pensando)  

M√≥nica las chicas van y vienen, ¬°t√ļ no tienes ni idea de c√≥mo va este negocio! .

-Quizás no entiendo de negocios Paolo ,pero entiendo que Nthaxa estaba bien ,y cuando alguien está bien no lo deja todo así como así.

capitulo 4

M√≥nica se qued√≥ todo el d√≠a pensando donde podr√≠a encontrarla,entonces M√≥nica record√≥ una conversaci√≥n que hab√≠an tenido hace tiempo donde le contaba que ten√≠a un buen amigo que trabajaba en una cafeter√≠a muy cerca de su piso.Yaris, se llamaba Yaris ,recordaba su nombre de peque√Īa el gato de mi vecina se llamaba as√≠. A la ma√Īana siguiente se fue a buscar la cafeter√≠a. Antes de sonar el despertador son√≥ el m√≥vil, era el se√Īor Picziani, pregunt√°ndole si hab√≠a averiguado algo, M√≥nica le dijo que estaban en ello, que le diera un poquito m√°s de tiempo que estaba buscando a una muchacha que si le podr√≠a contar algo.M√≥nica sab√≠a perfectamente que Nthaxa le podr√≠a contar cosas del club no solo porque era la que m√°s tiempo llevaban en el club,si no porque adem√°s Nthaxa era la que le hab√≠a contado a M√≥nica lo que le hab√≠a pasado a las antiguas esposas de Paolo. Para la decepci√≥n de M√≥nica el bar estaba cerrado entonces se qued√≥ a husmear poco por all√≠ para¬† ver si alguien le podr√≠a contar algo. Una mujer mayor con el pelo blanco, y casi grit√°ndole le pregunta,¬Ņeh...quien eres t√ļ?y que haces por aqu√≠ .

-Estaba buscando a Yaris!se√Īal√°ndole el bar,dijo M√≥nica.¬† ¬†-Yaris ya no trabaja en ese bar se fue con su amiga la puta.Ganas me dieron de contestarle malamente a esa se√Īora por maleducada, cuando con lo de puta se refer√≠an a Nhtaxa como con desprecio,pero conven√≠a llevarse bien para poder sacarle la m√°xima informaci√≥n.

-Y ... Disculpe,¬Ņno sabr√° donde puedo encontrarlos?

-Yaris se volvió a su pueblo Pedagne no muy lejos de aquí se fue con su familia y la put....(la miré fijamente a los ojos)  por favor no insulte a nadie,le pedí amablemente.

-Y, la voratrice del sexo está  en, (IL PIACERI DE KARIN.)

-Gracias, le contesté  sonriendo irónicamente.

3.abril.2019

..... IL PIACERI DE KARIN .......

CAPITULO 5

M√≥nica se mont√≥ en el coche y se dirigi√≥ en busca de Nhtaxa .El club donde trabajaba su amiga no quedaba lejos as√≠ que sin dudarlo se dirigi√≥ al club.Le extra√Īo que no hubiese portero y que nadie le preguntase nada al entrar, puesto que las mujeres lo tienen un poco dif√≠cil en esos sitio, por miedo a encontrarse a su pareja. Se acerc√≥ a la barra y pregunt√≥ por su amiga Nthaxa ,aunque al momento se dio cuenta de que quiz√°s por ese nombre no sabr√≠an qui√©n era,las chicas se cambiaban el nombre ,usaban uno para el trabajo y el suyo para el d√≠a a d√≠a pero antes de terminar la frase la vio ,al fondo con una peluca rosa(el color favorito de su ni√Īa) aunque ella era morena,pero el rosa le recordaba por que trabaja all√≠, para que su peque√Īa princesa se recuperara pronto.

-¬ŅHola,Nthaxa?

-M√≥nica , pero‚Ķ¬ŅQu√© haces aqu√≠?

-Nthaxa, me gustaría hablar contigo...(Nhtaxa , interrumpe a Mónica,con voz firme)

-Mónica si bienes para que vuelva te puedes ir, ya Paolo me lo ha dejado bien clarito todo, él y sus matones.

Nthaxa se giró dándole la espalda a Mónica.

-Nthaxa,Paolo no sabe qué estoy aquí y necesito tu ayuda, por favor.

-Est√° bien M√≥nica,ma√Īana quedamos y hablamos ahora tengo que seguir trabajando.

-Gracias,Nthaxa.

M√≥nica se mont√≥ en el coche , puso la emisora que le gustaba , estaba satisfecha, estaba segura de que Nthaxa le contar√≠a mil y un trapo sucio de Paolo. Aunque la satisfacci√≥n de ella empez√≥ a desvanecerse por momentos, se hab√≠a dado cuenta de que un coche llevaba rato detr√°s de ella, estaba empezando a asustarse .M√≥nica cruz√≥ de una calle a otra con intenci√≥n de despistarlo, o para asegurarse que la segu√≠an de verdad , y no solo era coincidencia que fuesen al mismo sitio.Enseguida se dio cuenta de que la segu√≠a ,se par√≥ en una cafeter√≠a donde los aparcamientos est√°n frente a unas enormes ventanas para as√≠ poder verle la cara al conductor. Ella se baj√≥ r√°pido del coche , tan r√°pido que solo cogi√≥ el m√≥vil y se olvid√≥ el dinero.M√≥nica clavo la mirada en el coche que le persegu√≠a, tanto que cuando la camarera le pregunt√≥ que quer√≠a , ella ni la miro, respondi√≥ con un simple , caf√© solo por favor. El coche que la persegu√≠a se qued√≥ parado unos metros m√°s atr√°s , era imposible distinguir si era hombre o mujer,asustada miro el m√≥vil y sin pensarlo un minuto llamo a Ra√ļl.

-Hola, M√≥nica ,¬Ņqu√© tal?

-Ra√ļl estoy asustada me est√°n persiguiendo y no s√© qui√©n es?¬ŅQu√© hago?

-M√≥nica ¬Ņest√°s bien?¬Ņd√≥nde est√°s?

-Estoy en la carretera vieja ,cerca de  la cafetería de  Mario Mareti , ven por favor.

-No te muevas de ah√≠,estoy de camino. Ra√ļl no tard√≥, ni dos segundos, bajo del coche y al entrar M√≥nica se dirigi√≥ a √©l corriendo, y¬† abrazo a¬† Ra√ļl.√Čl no sab√≠a si abrazarla o dejar que ella lo abrazara.Ra√ļl no era un hombre de expresiones sentimentales p√ļblicas.¬† M√≥nica se sinti√≥ protegida, en brazos de Ra√ļl pero al mirarle a los ojos, vio el semblante serio y se despeg√≥ enseguida, pidiendo disculpas por ese abrazo tan efusivo.

-Gracias Ra√ļl por venir, aquel coche ,...(dirigiendo su mirada atravesar de los cristales),No est√°... no est√°...el coche se fue ,Ra√ļl no est√° ...

-Ya...ya‚Ķ tranquil√≠zate, ¬Ņest√°s bien?, Pregunto Ra√ļl con calma, y serenidad.Y cogi√©ndola del bazo se sentaron , y pidieron dos tilas.Poco a poco pasaron las horas y Ra√ļl ya no estaba tan tenso como al principio y M√≥nica tambi√©n estaba m√°s relajada. Aquella voz serena y firme¬† que siempre le hab√≠a llamado la atenci√≥n se hab√≠a vuelto calida y dulce.M√≥nica hab√≠a visto en √©l algo diferente .

El miedo en real, cuando real es el miedo.

capitulo 6 (abril 2019)

M√≥nica y Ra√ļl est√°n,muy agusto conoci√©ndose un poco m√°s. Cuando derrepente son√≥ √©l busca de Ra√ļl y su cara se volvi√≥ seria y √°spera.

-¬°Tenemos que irnos ya! Orden√≥ sin titubeos Ra√ļl.

M√≥nica quer√≠a recriminarle esa manera de hablarle, pero hab√≠a sido una tarde demasiado tensa , y lo que menos le apetec√≠a era discutir con Ra√ļl. A la ma√Īana siguiente M√≥nica se fue temprano a la cafeter√≠a donde hab√≠a quedado con Nthaxa, quer√≠a pensar bien que preguntas hacerle ,sin ser muy directa, pero pronto lleg√≥ Nhtaxa.¬†

-¬°Buenos d√≠a M√≥nica! ,dijo Nthaxa,m√°s relajada que la √ļltima vez.

-Buenos días Nthaxa, gracias por venir sé que madrugar no te gusta nada,asi que  de nuevo Gracias.

-Bueno cuéntame de que querías hablarme.(pregunto Nthaxa)

-Nthaxa,t√ļ llevas a√Īos trabajando en el club m√°s grande que tiene Paolo y s√© bien que durante mucho tiempo fuiste su ni√Īa mimada.

-¬°De mimada nada! interrumpe Nthaxa.

- Perdón, quise decir ,alguien de confianza, algo así como su encargada. No se Nthaxa, pero necesito que me ayudes.

-Dime,¬ŅPor qu√© te fuiste del club?

-Que tratos tiene Paolo, con esa gente ,¬Ņsabes perfectamente de que gente te hablo verdad?

-Mira M√≥nica, no estoy orgullosa de ser puta vale, pero bueno yo eleg√≠ este camino, no me importa el por qu√©, las dem√°s lo hagan. Empece a ver ni√Īas cada vez m√°s j√≥venes,m√°s angustiadas, m√°s asustadas, y casi ninguna sab√≠a el idioma, no sab√≠an ni pedir agua. Y poco a poco empec√© a verlas como zombis , y te juro que me da igual lo que cada una quiera meterse en el cuerpo para aguantar. Pero eran¬† ni√Īas ¬°JODER! y esas ni√Īas no se drogaban, a esas ni√Īas las estaban drogando, oblig√°ndolas , destroz√°ndoles la vida alguna llevaban palizas,intent√© hablar con ellas , te juro que lo intente varias veces M√≥nica,pero era imposible estaban aterrorizadas.Se lo cont√© a Paolo y me dijo que yo a lo m√≠o que viejas como yo ,sobraban para limpiar y hacer camas, ¬°vieja envidiosa! me grito mientras sal√≠a del despacho. Le pase por alto ese insulto , quer√≠a saber quien tra√≠a a esas ni√Īas y quien las estaba maltratando.Intente te lo juro ,que intente ayudar a alguna de esas ni√Īas pero estaban tan aterrorizadas , que no se atrev√≠an ni a respirar. M√≥nica, las chicas iban con los clientes como perro que llevan al matadero.Sonia la √ļnica que consegu√≠ que confiara en m√≠, prefer√≠a morir antes que seguir aqu√≠. Le daba igual, sab√≠a que morir√≠a cualquier d√≠a de estos, me contaba las asquerosidades que algunos clientes les hac√≠a, cuando¬† yo empec√© aqu√≠ ,cada una ten√≠amos unas normas infranqueables, y el club nos defend√≠a. Un d√≠a me la encontr√© muerta en su cama y a d√≠a de hoy nadie sabe si se suicid√≥ o muri√≥ de una paliza o por tomar cualquier droga que alg√ļn cliente V.I.P de los exclusivos de Paolo, que se la diera para verla y disfrutar vi√©ndola morir, hay gente con gustos muy raros y piensan que ser prostituta, es ser su juguete para lo que les plazca.M√≥nica, Sonia solo ten√≠a 22 a√Īos , y me cont√≥ como Paolo la hab√≠a enga√Īado con el m√©todo(LOVER , BOY)a ella y a todas. (M√≥nica sinti√≥ presi√≥n en pecho, por esas ni√Īas y decepcion√°ndose ella misma por que tambi√©n hab√≠a sido enga√Īada con el mismo m√©todo ).Que no es m√°s que enga√Īarlas con enamoramientos y promesas de amor , las enamoraba hasta que consegu√≠a que se alejaran de sus familiares. Las sacaban del pa√≠s de origen, les quitan la documentaci√≥n e incluso las encierran d√≠as sin comer en pisos lejanos de cualquier pueblo.Para no levantar sospechas, los alquilan a 15 o 20 d√≠as como si de vacaciones se tratara y de ah√≠ se las llevan de club en club, como novedad, y si alguna despu√©s de vejaciones , y palizas, todav√≠a se resist√≠a las drogaban hasta hacerlas que trabajasen por una dosis.

-Mónica con los ojos como platos  inundados de lágrimas y la mano en la boca no salía de su asombro.

-Y por si fuera poco, una vez se trajo a una carita de √°ngel, un cielo de ni√Īa , una chiquilla con una discapacidad intelectual y no tuvo escr√ļpulos, ni para enga√Īarla ni para meterla en este mundo y la ofrec√≠a como regalo de la casa ni siquiera la pagada, ah√≠ yo no aguante m√°s. Cog√≠ a Paolo del cuello y le dije que devolviera a esa carita de √°ngel a su casa o ir√≠a a la Polic√≠a. Por supuesto no tardo en mandar a sus matones a darme una paliza y amenazarme con matar a mi ni√Īa si volv√≠a por all√≠, le ped√≠ entre sollozos,por favor soltara a esas ni√Īas, sobre todo a Lucia (Mi carita de √°ngel)te lo ruego, es una ni√Īa,est√° mal Paolo por dios... se grite con todas mis fuerzas tirada todav√≠a en el suelo,y me dijo:

-Est√° bien, Lucia no trabajar√° m√°s aqu√≠, pero t√ļ te largas y no habr√°s la boca ... ¬°Por el bien de tu hija!

‚ÄĒ¬ŅPero?...Nthaxa, ¬Ņpor qu√© no me contaste nada?

-Pues por que eras la Dama de Paolo y ya  pase por eso con las otras Damas y ninguna hizo nada.

- No s√© c√≥mo se¬† trae a las ni√Īas, como pasan las aduana y todos los controles,estoy perpleja, es verdad que Paolo tiene dinero, ¬Ņpero tanto? ...¬ŅC√≥mo lo hace?...yo he visto papeles y todo parece legal ,alguna trampa hay , s√≠ ,¬Ņpero...? Para evadir impuestos y poco m√°s , por dios nada de lo que me est√°s contando.

-¬ŅM√≥nica, pero a qu√© te crees que se dedican los Picziani? Lo mismo t√© consiguen ,un deportivo , que una chica , que droga, o hacen desaparecer a quien t√ļ quieras,quien dice los Picziani,dice las Campari,etc... o cualquier otro pero claro luego se cobran intereses, o les debes favores , √≥sea gente a su entera disposici√≥n para cuando les haga falta, o lo que les apetezca ,esa gente no saben lo que es un No, por respuesta ,consiguen lo que quieren, cuando quieren,M√≥nica ten mucho cuidado. Esa gente hoy les haces falta y ma√Īana te hacen desaparecer.

-(Mónica, le contó lo que le estaba pasando con Paolo y los Picziani.)

-Como ves Nthaxa, necesito tu ayuda , para poder recuperar mi vida.Y ayudar a esas ni√Īas. No s√© en quien confiar y no s√© ni d√≥nde buscar.

-Yo te ayudar√© en lo que pueda , pero no digas a nadie que hablas conmigo, no sabes nada, ni me has visto. A partir de ahora nos veremos en el sal√≥n de belleza , Trivelle quedamos todos los viernes a las 18:00,si no puedes ese d√≠a no hay otro,¬Ņentendido?. Por ahora mientras le vayas dando informaci√≥n a los Picziani , estar√°s bajo su protecci√≥n, y Paolo no se atrever√° a tocarte , pero estate preparada , cuando pase todo Paolo ir√° a por ti, y lo peor es que no ir√° a matarte, es demasiado cobarde para empu√Īar un arma , ni para tener a sus espaldas delitos de sangre, pero recuerdas lo que te cont√© de sus ex , recuerdas que todas terminaron locas y en prost√≠bulos de mala muerte , pues que no se te olvide . S√© que Paolo enga√Īa a los Pizciani , adulterando la droga y rompiendo el pacto de exclusividad , se la compra a los Antoneles o a cualquier camello de poca monta ,cualquiera que se la deje a buen precio,y se la cobra como buena,a sus clientes haci√©ndoles creer que es de los Pizciani. Lo peor es que los Picziani,est√°n perdiendo clientes y cogiendo mala fama. Y Paolo est√° recomendando a sus clientes a los Campary. No quisiera yo estar en su pellejo, pero si te quieres enterar de m√°s,fijate bien que droga saca Paolo seg√ļn quien est√© en el club,no te has fijado que tiene distinto envoltorio y la forma de cerrar las papelinas,son diferentes.Las de color azul solo la saca Paolo de su despacho seg√ļn quien est√© en el local.Tienes que intentar saca una de las azules y pas√°rsela a los Picziani, ellos le har√°n la prueba,pero ya te digo yo que cuando vean el envoltorio y el corte, tendr√°s tu libertad asegurada.Te vendr√≠a bien acercarte a Sandro Arcani, y a Ra√ļl Ferr√≥,ellos saben bien por donde se mueve eso, y a quien visita Paolo. Pero ten mucho cuidado con Sandro ,no me fio ni un pelo-¬Ņy Ra√ļl?, pregunto M√≥nica r√°pidamente. -La verdad que Ra√ļl , siempre ha sido un poco m√°s humano, pero¬† Ra√ļl tambi√©n est√° informado de por donde se mueve la droga. Pero no te f√≠es de S√°ndro ,que es un cabr√≥n sin escr√ļpulos, es capaz de vender a su madre por¬† conseguir lo que quiere.

Todos los viernes a las 18:00

capitulo 7

-Yo te recomendar√≠a pegarte a Ra√ļl l,adem√°s es bien sabido por todos que Ra√ļl , te tiene cierto aprecio.

-A que te refieres,¬Ņcon cierto aprecio?, -pregunto M√≥nica con semblante serio. M√≥nica por dios no me digas que no te has cuenta como te mira Ra√ļl,como agachaba la cabeza cada vez que aparec√≠as del brazo de Paolo?..,como apretaba los pu√Īos cuando present√≠a que estabas en peligro‚Ķ,como sonre√≠a por lo bajo cuando algo de lo que dec√≠as le hac√≠a gracia,?‚Ķ¬Ņqui√©n te vigila todas las noches ,para que no te pase nada,?¬Ņ.Quien fue quien amenazo a Paolo por primera vez?...sigo M√≥nica o ya te das cuenta.

-Mónica intentaba mentalmente encontrarle ,alguna respuesta más adecuada,a todo lo que Nhtaxa ,le estaba contando ,y aunque quería responder a todas esas preguntas de manera lógica ,a Mónica se le  amontonaban más de mil ocasiones donde ella misma había sentido esa sensación.Esa sensación de protección alejada ,de como si un ángel estuviera a tu lado ayudándote a no caerte,y si por algo te caías, no te sentías sola , él estaba a tu lado ,para que la caída fuera  lo más leve posible.

-M√≥nica ,¬Ņpero qui√©n crees,que eleg√≠a tus regalos??....le dijo Nhtaxa asombrada pero con una sonrisa en los labios. -S√© que Paolo no iba personalmente,que mandaba a Ra√ļl,pero era Paolo quien le dec√≠a que comprar-contesto M√≥nica r√°pidamente .

-Mónica,por dios Paolo ni tiene gusto,ni elegancia y mucho menos ,interés de moverse por ti ni por nadie.

-¬ŅEntonces???........ ¬ŅC√≥mo acertaba con mis gustos?

-Hija que ingenua .!soltó Nhtaxa con voz fuerte y firme.

-M√≥nica a Ra√ļl le gustas desde hace tiempo ,nunca te dijo nada por qu√© eras la mujer de Paolo,y ya sabes bien con que gente se mueve Paolo.Ir√≠an a por ti,para hacer sufrir a Ra√ļl ,manteni√©ndose alejado de ti,es la mejor manera de tenerte cerca ,de verdad no te has dado cuenta....?Si Ra√ļl acertaba , con los regalos, es por que esta pendiente de ti, sabe t√ļ gustos , y tus man√≠as, sabe que te hace reir y llorar,sabe tu color favorito, y mil cosas m√°s . M√≥nica estaba ,anonadaba ,ahora le encajaban las piezas. Aunque tampoco se olvidaba que fueron ,Sandro y √©l , quien la encerraron para que Frank Pizciani,abusara de ella, y Ra√ļl no movi√≥ un dedo para evitarlo. M.L.C

mayo2019

SIEMPRE A TU LADO ,AUNQUE TU NO ME VEAS.

capitulo 8

Aunque a M√≥nica, le preocupaba m√°s descubrir la trama de Paolo, que interesarse por Ra√ļl. Eso no quitaba que por las noches mirara a trav√©s de los cristales de su ventana, para asegurarse que Ra√ļl velaba por ella todas las noches. M√≥nica esa noche no pudo dormir d√°ndole vueltas y vueltas a la cabeza pensando en como descubrir a Paolo,¬† que Paolo no lo supiera, contentar a los Pizciani, y poder salir de Brindisi.Aunque en su cabeza sab√≠a que Brindisi era su lugar donde quedarse aunque por ahora no le hab√≠a ido nada bien.De repente record√≥ palabras de su t√≠o Sandro si no puedes con ellos, √ļnete a ellos, pero nunca seas uno de ellos .M√≥nica sab√≠a que ten√≠a que cambiar, que nunca volver√≠a a ser la de antes pero ten√≠a que luchar para volver a ser M√≥nica una chica libre, y si ten√≠a que hacer tratos con la mafia, vender el club, lo har√≠a, pero antes ten√≠a que salvar a esas ni√Īas.Esa ma√Īana fue a la peluquer√≠a, se compr√≥ ropa nueva y empez√≥ a cambiar su manera de vestir, empez√≥ a cuidarse m√°s, y sin mucho atrevimiento a tontear con los clientes, cualquier cosa para no levantar sospecha, y comenzar a comportarse como una Dama, pero sin olvidar su prop√≥sito seguir√≠a estando en la barra y llevando las cuentas de Paolo, pero necesitaba que los clientes, la viesen como una Madame, y ganarse su confianza, para saber que clientes son de Pizciani, de Campari, o quien de ellos se encargaba de traer chicas al club.El primero en mirarme dos veces fue Paolo, pero M√≥nica sigui√≥ su ritmo como si no se diera cuenta. Al rato apareci√≥ Ra√ļl con unas facturas. - Pasa Ra√ļl, pasa, dijo M√≥nica muy amable.

- Gracias, se√Īora solo le traigo las facturas del mes, que el se√Īor Paolo me ha dado. Y agachando la cabeza, pero subiendo la mirada, no pod√≠a no mirar a M√≥nica.

-Por favor Ra√ļl, h√°blame de t√ļ, como lo hiciste el otro d√≠a, en la cafeter√≠a. Por cierto, muchas gracias.

- No hay de que, se√Īora, para eso me paga el se√Īor, para cuidarla. Solt√≥ Ra√ļl sin m√°s.

- ok. Puedes irte Ra√ļl. M√≥nica se qued√≥ blanca ante la respuesta de Ra√ļl, pero ten√≠a que seguir con el plan.Sali√≥ de la oficina, para ver a los clientes, y al primero que vio fue a Frank Pizciani, el cual le hizo gesto de acercamiento y mientras M√≥nica se acercaba con paso firme. Recordando las palabras de Ntaxa, (mu√©vete con firmeza, pero sensual, que se escuchen tus tacones pero que vean seguridad en ti). Saludo a Frank con un apret√≥n de manos firme y una sonrisa ingenua, se sent√≥ a su lado y antes de preguntarle nada el se√Īor Pizciani, ordeno a Paolo que se fuera, y eso a Paolo no le sent√≥ nada bien. - - Y, bien M√≥nica que tienes para m√≠!.pregunt√≥ sin m√°s el Se√Īor Pizciani - Se√Īor Pizciani, la verdad tengo todo en el aire, pero ya le digo yo que Paolo est√° metiendo droga de otro proveedor, y vendi√©ndola como suya. - Quien es su proveedor! dime M√≥nica,¬Ņqui√©n?, se le va a acabar el tiempo a Paolo, se va a enterar √©l y sus clientes, de quien es Frank Pizciani!!!!!!, CHICOS!!!!!!.Grito Frank.

¬°- Se√Īor, podr√≠a darme un poco m√°s de tiempo, y me aseguro de todo y, necesito saber como se trae Paolo a las chicas, que me da a m√≠ que de legal, nada!

-M√≥nica, no trates conmigo, no somos amigos, si quieres tu libertad ya sabes que tienes que hacer, ya me encargo yo de Paolo, t√ļ ded√≠cate si quieres al club, mis chicos se encargar√°n que no te falte clientes,¬† y si te portas bien con nosotros, nadie se atrever√° a tocarte.

- Mire, Se√Īor Pizciani (M√≥nica subi√≥ el tono), no se lo tome a mal pero el club me la suda, pero Paolo est√° enga√Īando, robando y drogando a unas ni√Īas inocentes ....

- M√≥nica ese no es mi problema, (alzo la voz Frank) yo me dedico al negocio del narcotr√°fico con qui√©n se acuesten esas putas me trae sin cuidado..... - A M√≥nica, que escuchar la palabra ‚Äúputas ‚Äúutilizada de forma despectiva, le dol√≠a en el alma, no se aguant√≥ se levant√≥ tan de golpe que Sandro y Ra√ļl, dieron un paso adelante echando la mano a su arma, por si hiciera falta‚Ķ M√≥nica clav√≥ su vista en Frank, con ojos bien abiertos y rostro serio lleno de rabia y olvid√°ndose con qui√©n estaba hablando le grito,

-Mire Se√Īor Frank Pizciani de los cojones...!!! me tiene muy harta,!!!si quiere, ‚Ķrepito si quiere, pegarme un tiro, volver a violarme, o cortarme en trocitos, me da igual pero usted sin esos matones no es m√°s que un viejo aburrido que se dedica a matar a quien le lleva la contraria y esas putas como usted las llama son m√°s honradas que usted, por que con su trabajo y su esfuerzo, tienen que aguantar a babosos como usted, y otra cosa le dijo, esas ni√Īas no quieren ser putas, Paolo las droga y esas‚ÄĚputas‚ÄĚ como usted las llama son las √ļnicas que me pueden ayudar, a recuperar su droga y su fama, as√≠ que la pr√≥xima vez que las llame putas, recuerde que me est√°n ayudando y que con su ayuda yo le ayudo a usted ..., ellas se arriesgan por usted, solo le pido un poco de tiempo, para poder ayudar a esas chicas las quiero liberar no quiero ni√Īas en el club, agradecer√≠a toda su ayuda, pero me conformo con un poco m√°s de tiempo.

Si te subes a unos tacones,lucelos con elegancia aunque no sepas andar.

capitulo 9

Frank, muy enfurecido se levant√≥, alzo el dedo √≠ndice a la altura de su boca y se√Īalando a M√≥nica, le dijo:

- Mi querida M√≥nica, no vuelva usted a hablarme de ese modo, la √ļltima vez que una mujer huso hablarme de esa forma fue mi madre, y yo mismo la mat√© con mis manos.Y si ahora mismo no le pego un tiro es por que tengo, tres mesas m√°s atr√°s al comisario Mastrello que aunque est√° colocado, si le pego un tiro, me tendr√° que detener, as√≠ que se√Īorita M√≥nica, yo esta noche, no dormir√≠a tranquila, puede que ya Ra√ļl no la proteja, y Paolo est√° deseando pillarla a solas.Frank se gir√≥ lentamente, orgulloso de su amenaza.

-Perd√≥neme Se√Īor, Pizc....(se escuch√≥ un gran estruendo), PLAAASSS‚Ķ!!!.todos en el club, miraron a Frank, M√≥nica en el suelo, no se lo cre√≠a, si no fuera por lo mucho que le ard√≠a la mejilla. Frank se agach√≥ le aparto el pelo de la cara y con voz dulce, pero el gesto de su cara, frio con el hielo, le dijo:

- Primero se√Īorita M√≥nica, si usted no est√° alternando como las dem√°s chicas es por que veo en usted algo m√°s que una puta, o una puta muy lista, todav√≠a no lo tengo claro.Tiene usted coraje, y paciencia, piensa las cosas antes de actuar, tiene car√°cter y dos ovarios para hablarme de t√ļ, y a eso nadie se ha atrevido nunca, o es muy valiente, o una est√ļpida que le da igual morir, en cuanto descubra cu√°l de las dos es, a si tomare una decisi√≥n, si matarla por lista, o dejarla vivir por idiota, mientras tanto no se pase ni un pelo y recuerde que su libertad y su vida est√° en mis manos y segundo, se est√° acercando el comisario, finjamos que no pasa nada, o ya no dormir√° en su cama, esta noche, pi√©nselo bien.

M√≥nica con los ojos abiertos como platos, no pod√≠a articular palabra, asinti√≥ con la cabeza, y de un tir√≥n Frank la levanto justo antes de que el comisario ‚ÄĒMastrello‚ÄĒ- llegara donde estaban ellos.

¬°- Que pasa aqu√≠,! grito el comisario, se encuentra bien se√Īorita.!! Frank se apur√≥ a contestar, tranquilo jefe siga con su fiesta la se√Īorita es la Dama de Paolo, y ya sabe como son las mujeres, se compran zapatos que luego no saben llevarlos. M√≥nica, agacho la cabeza por un segundo, y avergonzada, no sabia que decir, pero sabia que tenia que decir algo, o seria para todo el mundo la Dama tonta de Paolo. Tranquilos estoy bien, dijo M√≥nica con aire arrogante.Se√Īores sigan con sus copas y su compa√Ī√≠a, que gracias a ustedes, podre comprarme m√°s zapatos. Mirando fijamente a Frank. M√≥nica se dirigi√≥ a la oficina, dolida m√°s en su orgullo, que en la mejilla.¬Ņ C√≥mo podr√≠a ayudar a esas ni√Īas?, se dej√≥ caer en su silla, sin √°nimo de nada pero pensando en como ayudarlas.Llamaron a la puerta, y antes de poder contestar la puerta se abri√≥ de un golpe.

-¬Ņ Se√Īorita M√≥nica ?...le doy tres meses, para solucionarlo todo, ni un d√≠a m√°s...... M√≥nica no sabia que decir....gracias, Se√Īor Pizciani. Dijo M√≥nica agachando la cabeza.

- A partir de ahora, Ra√ļl ser√° su sombra, si da un solo paso sin Ra√ļl lo sepa, yo mismo me encargar√© de llevarla al peor burdel que jamas haya visto y que no le falten clientes, y sabiendo que es usted Dama de Paolo ser√° un caramelito para toda esa gentuza haraposa entendido!!!., grit√≥ el se√Īor Pizciani, y saliendo por la puerta con el gesto m√°s relajado, se vuelve y mir√°ndola, con un tono suave, le dice

-...Rel√°jese se√Īorita si quisiera matarla ya estar√≠a muerta, si le echa los ovarios a la vida, como me los ha echado a m√≠ en el sal√≥n, no tendr√° problemas, es usted una mujer con fuerza, y eso me gusta. ....y con una sonrisa y la mano ya en el pomo de la puerta pens√≥ en voz alta.........Me gusta esta t√≠a carajo, con su cara de no haber roto un plato, y la cabrona es capaz de romper la vajilla. ...y la puerta se cerr√≥.

Mónica seguía sentada en su silla, se echó sobre sus brazos en cruz, sobre su mesa y lloro sin saber ni por que.Lloro y lloró esta que ya parecía estar más tranquila y relajada. Levantó la cabeza, se asustó al ver algo blanco delante de su cara, se echó hacia atrás, todo lo rápido que pudo, que no era mucho, pues enseguida se tropezó con la pared.

- Siento asustarla, se√Īorita M√≥nica ...(Era Ra√ļl que sosten√≠a en su mano, un pa√Īuelo blanco).

Joder, Ra√ļl que susto me acabas de dar.¬ŅPor que ese cambio de Frank Pizciani, hacia m√≠? me va a volver loca, primero quiere matarme, luego le caigo bien?

- se√Īorita M√≥nica, puedo llamarle, M√≥nica ?, ya que vamos a pasar tiempo juntos seria m√°s c√≥modo para m√≠, ?

- Agradecería que me llamaras solo Mónica. Contesta ella con tranquila.

-M√≥nica aunque no te lo creas, no s√© por qu√©, pero le gustas a Frank, dice que tienes m√°s agallas de lo que t√ļ misma te crees, pero por alg√ļn motivo quiere que t√ļ seas quien descubra a Paolo y est√° seguro que liberaras a esas ni√Īas.

Nunca pierdas la LIBERTAD,de ser tú mismo

capitulo 10(Julio.2019)

Y, ¬Ņc√≥mo puedo ayudar a esas ni√Īas Ra√ļl?,Paolo solo me deja ver los papeles ¬†administrativos del club, no s√©¬† como hacerlo.Y¬† M√≥nica¬† volvi√≥ a cruzar sus brazos ¬†y hundir su cabeza.

- Del mismo modo que lo hace √©l, dijo Ra√ļl con voz firme.¬†

- M√≥nica, levanto ¬†la cabeza suavemente -¬°no te entiendo! y con cara desconcertante ¬†miro a Ra√ļl.

- Dime M√≥nica, ¬Ņc√≥mo ¬†conociste a Paolo?

 - y Mónica, volvió  a hundir su cabeza entre sus brazos, mientras recordaba lo tonta que había sido.

- Pagarle con la misma moneda. Solt√≥ Ra√ļl ¬†con una sonrisa ¬†en¬† su cara.M√≥nica, no sabes lo atractiva que te ves cuando te enfadas.No te fijaste que todo el club te miraba, cuando saliste de esta oficina con paso firme.

- S√≠.... ¬†Sobre ¬†todo cuando ¬†estaba en el suelo.Dijo M√≥nica, con una peque√Īa sonrisa.

Los dos se miraron, con gesto de complicidad.

- Pero s√≠. Si te entiendo.Le dijo M√≥nica moviendo la cabeza en modo de afirmaci√≥n.¬ŅLo que no entiendo es que voy a conseguir con esto?

-Mónica, si los socios de Paolo te ven fuerte,una mujer elegante ,con los pies en la tierra y que no te tiembla la mano en los negocios,te aseguro que te verán como un aliado fuerte ,y querrán tenerte a su lado ,y cuando eso ocurra te contaran todos sus secretitos.No hay cosa que les haga crecer más el ego que contar sus batallas,y si es a una mujer más. 

- Esa misma ¬†noche, camino a su casa, volvi√≥ a tener la misma sensaci√≥n de que un coche oscuro la segu√≠a, y sin dejar de mirar la carretera, cogi√≥ su m√≥vil, lo coloco en el soporte, e intentaba ir despacio para poder ver la cara del conductor, pero ¬†entre los cristales tintados, la oscuridad de la media tarde cuando empieza a caer el¬† sol y las gafas de sol del conductor ¬†no consegu√≠a ver¬† nada, y su coraz√≥n empezaba a acelerarse, intentaba concentrarse y no perder los nervios, pero ¬†cada segundo le costaba m√°s.Sin saber como, termino en la¬† vieja carretera, la misma que la llevaba a la cafeter√≠a de la √ļltima vez. Y casi por inercia llam√≥ a Ra√ļl.¬†

-Ra√ļl, ¬Ņhola qu√© tal? ,dijo¬† temblando le la voz.

-¬°Te pasa algo M√≥nica! ,te noto preocupada,¬ŅM√≥nica ¬†donde est√°s?

-Nada, nada  estoy bien, estoy en la cafetería de la  carretera vieja, la de Mario Mareti, pero estoy bien. Tonterías mías. 

-M√≥nica¬† ¬°¬°que pasa!! grito Ra√ļl ¬†con voz firme.

-¬ŅEs que...? a M√≥nica le daba casi verg√ľenza llamarlo y que no fuese nada.

-Perdona Ra√ļl es que me he puesto nerviosa ¬†creo que un coche me sigue, pero tranquilo ,quiz√°s no sea ¬†nada, me tomar√© algo en la cafeter√≠a y ya me voy para casa.

-Mónica. ¡Dime que el coche no es uno oscuro , con los cristales tintados y un logotipo dorado en el lateral derecho! 

- Siii... Si  contestó, Mónica rápidamente. 

Y, Sin decir nada Ra√ļl colg√≥ ¬†sin despedirse.¬†

M√≥nica entendi√≥ que no era tan grave cuando Ra√ļl no le dio importancia. Se sent√≥ en la esquina m√°s alejada de las ventanas de la cafeter√≠a, pensando que es lo que se tomar√≠a.Le apetec√≠a un buen caf√© ,pero los nervios los ten√≠a a flor de piel,mejor pedir una infusi√≥n.La cafeter√≠a una de esas cantinas oscuras donde parece que se parase el¬† tiempo,de esas que al entrar ,huelen a vino metido en barriles de madera,donde el paso de litros y litros de vino,casi no dejaban ver las l√≠neas de madera, de las barricas.Con el vaso entre las¬† manos,sintiendo el calor¬† y el agradable olor a melisa y menta, M√≥nica se relaj√≥,y por primera vez se fij√≥ en aquella decoraci√≥n¬† de piedra y madera oscura,que contrastaba con el cobre de cucharones y cacerolas que colgaban de sus paredes.Y siguiendo con la mirada en las paredes,su mirada se par√≥ en aquella l√°mpara de hierro negro, en forma de corona, en medio del sal√≥n donde lo que parec√≠a ,que ondulaban la luz de cinco velas no eran m√°s que una peque√Īa imitaci√≥n el√©ctrica. Y eso hizo que M√≥nica¬† sonriera, levemente.Ya casi ni se acordaba que hacia all√≠,giro levemente la cabeza¬† hacia el gran ventanal que ten√≠a la¬† cafeter√≠a, y all√≠ apareci√≥ Ra√ļl como de la nada,con su traje oscuro, esta vez sin corbata y su pelo rizo negro y ese semblante serio, digno de un guardaespaldas de su categor√≠a.

Mónica lo vio entrar,decidido, con fuerza, y mirando para todos lados buscándola con la mirada aun sin saber donde  estaba sentada.

- ¬°Ra√ļl!, grito M√≥nica levantando la mano.

- ¬ŅEst√°s bien? , ¬Ņte han hecho algo?.Pregunto¬† asustado Ra√ļl.

-NOOO...Pero que pasa,¬Ņqu√© haces aqu√≠?

-Me acabo de cruzar con el coche oscuro que me has descrito,sé quien son.

-No me asustes ,Ra√ļl que por hoy ya tengo bastante.

-Mónica he estado pensándolo mucho,no estás segura viviendo en esa casa,tengo un amigo que es  piloto,y tiene unas casitas en el campo,  siempre me guarda una.Me gusta ir allí ,cuando quiero despejarme, estará protegida,y yo estaría más tranquilo.

- T√ļ crees que deber√≠a dejar mi casa,¬Ņtan grave ves la situaci√≥n?

-No es gravedad,es precaución. Paolo tiene poca paciencia y como sospeche que estás hurgando en sus negocios,sabe donde vives,y puede mandar a cualquiera a que te dé un susto.No hablo de que te cambies de vivienda,es simplemente que Paolo no sepa donde encontrarte todas las noches.

-¬ŅPero t√ļ me proteger√≠as verdad?, pregunt√≥ M√≥nica preocupada.

-Dar√≠a mi vida ahora mismo,si con eso obtuvieras tu libertad y la de esas ni√Īas,contest√≥ Ra√ļl con voz firme.

Una leve sonrisa apareci√≥ en los labios de M√≥nica,acompa√Īada de ese rubor de colegiada quincea√Īera.

Ra√ļl acompa√Ī√≥ a M√≥nica hasta su casa y despu√©s de comprobar que todo est√° bien,le record√≥ a M√≥nica la idea de irse unos dias al campo.

-Ra√ļl ¬Ņpor qu√© no te quedas esta noche?

-Debería irme ya,Mónica .

-Qu√©date ,Ra√ļl por favor.

Y antes de que Ra√ļl pudiera contestar,M√≥nica lo beso con pasi√≥n.Ra√ļl que la deseaba desde el mismo d√≠a que la vio no pudo contenerse la cogi√≥ en peso la subi√≥ a la habitaci√≥n ,y los dos se fundieron en una ardiente noche de pasi√≥n.

 

Los besos al amanecer ,saben mejor.

14.de septiembre.2020

capitulo 11 (14.septiembre.2020)

Al despertarse Mónica ,vio que en la mesita había una nota: Mónica tienes ,café y dulces en la cocina,me tenía que ir y he visto que no tenías nada para desayunar.Piénsate lo de mi amigo piloto,te llamaré esta tarde ,y si puedo me paso por el club.Recuerda, muéstrate sexi frente Paolo, no puede sospechar nada,que siga creyendo que eres solo una mujer florero.

P.D: No tiene ni idea de lo inteligente y maravillosa  que eres.                                                   MARIO.

Mónica se había pasado todo el día pensando en la idea de pasar unos días en el campo,y si más lo pensaba más se convencía.

-Hola, Ra√ļl ,he pensado lo de irme a la casa de tu amigo y creo que es lo mejor.Llam√≥ por tel√©fono M√≥nica.

 -Hablamos esta noche,ahora no puedo,y sin más colgó.

Mónica se quedó cortada,pero sabía bien que en su trabajo era muy serio.Aunque no le gustaba nada esa actitud.

Por la noche, M√≥nica tuvo mucho trabajo,algunas de las ni√Īas empezaban a contarles sus problemas,empezaban a confiar en ella,pero deb√≠a darles tiempo,y no forzar la situaci√≥n.M√≥nica se tragaba las l√°grimas, escuch√°ndolas,en el fondo ella hab√≠a tenido suerte ,en no terminar como esas ni√Īas. Entre facturas, y alg√ļn que otro cliente pesado,estaba cansada ,pero sab√≠a que Paolo estaba a punto de llegar.Y....¬°Ah√≠ estaba √©l! .y como no,¬† bien acompa√Īado por dos estupendas azafatas de vuelo.F√°cil de deducir si se pasean con el uniforme de vuelo todo el d√≠a.M√≥nica se meti√≥ en la oficina,se puso su vestido blanco corto,sus tacones negros de aguja y con un recogido echo a mano y sujeto con uno de sus bol√≠grafos favorito,un simple boli bic, sali√≥ al sal√≥n ,con elegancia y dedici√≥n.Todos en el club se giraron¬† para verla , eso hac√≠a que M√≥nica se sintiera m√°s poderosa.Al principio Paolo no le dedico ni una mirada,pero al ver que M√≥nica se contoneaba y todos se giraban al verla,empez√≥ a ponerse un poco nervioso,no por que le importase M√≥nica ,si¬† no¬† por que el que m√°s la miraba con adoraci√≥n era el S.¬† Frank Pizciani.Al igual que el jefe de los Campari,o los Caravaggio todos se sent√≠an atra√≠dos e impresionados con la elegancia y la seducci√≥n, con la que se mov√≠a¬† M√≥nica.Todos la deseaban pero no como una chica m√°s del club,si no como una posible socia.Eran muchos los rumores de su buen hacer¬† con el tema administrativo,e incluso por la calle algunos hab√≠an cambiado su¬† manera de referirse al club.Paso de ser La Bella Compagnia de Paolo,a La Bella Compagnia de M√≥nica, cosa que a Paolo se le retorc√≠an las entra√Īas.

Hizo algunas averiguaciones sobre algunos proveedores de la droga.Nada nuevo que ya no supiera.Necesitaba saber¬† como se tra√≠an chicas nuevas al club.No hab√≠a suficiente confianza para que alguien le contara algo as√≠,pero ya notaba ese aire de confianza as√≠ ,que no quiso forzar m√°s la situaci√≥n y volvi√≥ a la oficina a ser ella misma.Ya descalza, con el pelo suelto y el boli en la mano,llamaron a la puerta, por la silueta sab√≠a perfectamente que era Ra√ļl.

- Hola, Ra√ļl.¬ŅEstoy cansada me acompa√Īas a casa?

-Claro,por supuesto,¬ŅM√≥nica te has pensado lo de irte al campo?

-Sí.Lo necesito,estoy agotada.Si pudiéramos irnos este finde sería genial.Van a cerrar unos días el club ,ya sabes esa manía que tienen Paolo de renovar decoración cada 6 meses,y la verdad no me apetece estar por aquí.

-Hablar√© con mi amigo Jorge, pero s√© que no hay problema tiene varias casitas cerca del aer√≥dromo,como ya te dije.Me gustar√≠a acompa√Īarte,pero ya sabes que mi trabajo es dif√≠cil,y no dispongo de ese tiempo libre del que la mayor√≠a de los mortales disponen.Y el S.Pizciani ,quiere que me asegure que estar√°s bien.

¬ŅAl final me voy a poner celoso ya lo ver√°s? y gui√Ī√°ndole un ojo ,consigui√≥ que M√≥nica sonriera.

Otra cosa no me preguntes como lo he averiguado,y no tendré que mentirte,pero los Antoneles se encargan de  transporte "especial",no sé si me entiendes, de Paolo.

- Eso es estupendo .Dijo M√≥nica sonriente.¬Ņpero entonces sabemos que son los Antoneles?

-No,M√≥nica solo sabemos la parte del transporte las cosas no funcionan as√≠.Dijo Ra√ļl con¬† firmeza.

-Pero sí, estamos cerca.Intentó dar ánimos a Mónica.

Pero por favor este fin desconecta y el lunes ver√°s las cosas con m√°s claridad

-Ya ver√°s, Jorge te va a encantar es la √ļnica persona en la que confi√≥ y cuando estoy estresado pasar un¬† par de d√≠as con √©l, es desconectar y cargarte las pilas al cien por cien.

De camino al aer√≥dromo,no pod√≠a para de pensar en las ni√Īas, aun a pesar de darles el d√≠a libre,despu√©s de una buena discusi√≥n con Paolo.Pero hab√≠a muchas ni√Īas que no hab√≠an salido de las puertas del club,desde hac√≠a a√Īos.Por supuesto bajo la mirada¬† atenta de los guardaespaldas de Paolo,que m√°s que guardaespaldas parec√≠an hienas a la espera que su jefe les echara carro√Īa.Era una de las condiciones para poder dejarlas salir.No era mucho ,pero ya hab√≠a conseguido algo.¬†

-Ey... Tierra llamando a M√≥nica.Bromeo Ra√ļl.

-Perdona Ra√ļl,sonri√≥ M√≥nica.

Llegamos a Pescara,allí nos estaba esperando Jorge.Comimos los tres juntos,la velada fue muy tranquila pero verlos a los dos, me chocaba lo diferentes que eran.

Ra√ļl, siempre de traje y corbata,serio,correcto y hombre de pocas palabras.

Jorge, de Sport,camisa semi abierta,semblante relajado,hablador y bromista.

-Bueno, chicos me tengo que ir ,Jorge gracias por todo,y si necesitáis algo decírmelo,vale.Cuidámela.

-Y tu Mónica desconecta un poco sí.No te preocupes pasaré por el club,y buscaré a las chicas para asegurarme que estén bien, e intentaré averiguar algo más de los Antoneles,vale.

-Gracias,Ra√ļl,por todo.

-Bueno se√Īorita M√≥nica ,¬Ņesta usted preparada para volar?

-Perd√≥n,volaaarr...Ra√ļ√ļllll....(grito M√≥nica asustada)

Ra√ļl y Jorge se miraron y ri√©ndose con complicidad, hicieron o√≠dos sordos.

-¬°Por que crees que le llaman piloto!,grito Ra√ļl a lo lejos desde el coche.

Justo detrás del restaurante,había una gran explanada  y allí se veía la avioneta.

-¬ŅNo pensar√°s que me voy a montar en esa cosa,verdad? le advirti√≥ M√≥nica a Jorge.¬†

-Como usted prefiera se√Īorita,pero el hotel m√°s cercano esta a tres horas andando, que con¬† los tacones que llevas...que ya pas√≥ el √ļnico urbano,y que la gente no es muy de llevar a desconocidos en su coche...la espero ma√Īana para el desayuno.( y se subi√≥ en la avioneta)

- ¬°Vale!...Espera por dios.¬Ņc√≥mo se sube una en esta¬† cosa?

Las vistan eran maravillosas,no lo puedo negar,pero estaba tan nerviosa ,y tan agarrotada,que solo movía los ojos para ver algo más del horizonte.

Por fin aterrizamos, y ya con los pies en el suelo y sudando como si me cayera un cubo de agua encima, pude respirar.

 

 

 

De la tierra al cielo

capitulo 12 (24.09.2020)

Desde la pista se ve√≠an unas casitas de madera preciosas y el sitio era magn√≠fico.Era como un peque√Īo pueblecito donde el reloj parec√≠a no marcar las horas.Donde la prisa estaba tranquila,y el tiempo no ten√≠a prisa.Jorge me presento alguno de los chicos que trabajan con √©l, y viv√≠an en alguna de las casitas.A pesar de estar sola con unos desconocidos me sent√≠a como si los conociera de siempre. Es incre√≠ble esa sensaci√≥n de no sentirte extra√Īa con gente que nunca hab√≠as visto.Deje la maleta en la que durante estos d√≠as ser√≠a mi nueva vivienda.Una casita de madera que evocaba a la tranquilidad, peque√Īa pero con todo lo necesario. Sal√≠ a pasear,y sin darme cuenta ya hab√≠a ca√≠do la tarde,me sent√© en uno de los bancos de madera repartidos cerca de las viviendas.Ahora entiendo por qu√© estaban todos mirando hacia las pistas del aer√≥dromo.La ca√≠da del sol,desde esta posici√≥n eran alucinante.Al rato vi como aterrizaba¬† la avioneta en la que Jorge me hab√≠a tra√≠do ,y eso hac√≠a que la postal que ten√≠a delante de mis ojos,fuera simplemente insuperable.De la avioneta s√© bajo un muchacho joven de unos 23 ,o quiz√°s 25 a√Īos,y Jorge. El muchacho se sent√≥ a mi lado, y me pregunto si yo ser√≠a la siguiente.

-¡NO!,solo vine de relax le contesté educadamente,

-No tengas miedo.Jorge sabe muy bien lo que hace.Es verdad que los nervios son inevitables,pero es tanta la confianza que te transmite y su profesionalidad es intachable, que una vez en el aire ,los nervios se quedan en tierra.¬ŅSab√≠as que Jorge fue uno de los¬† managers¬† del mundo de la m√ļsica mejores pagados,hasta hace 5 a√Īos?

-No tenía la mayor idea.Conteste con asombro.

-Lo dej√≥ todo por un sue√Īo.Su sue√Īo y su chica .Una vida tranquila,con su escuela de aviaci√≥n comparti√©ndola con ella.

-Ahh...¬Ņsu pareja tambi√©n es piloto? pregunt√© por curiosidad.

-No....eh, dicho su chica su TECNAM¬† P96,su avioneta ,su favorita ,su ni√Īa mimada.

-Fue inevitable,no reienos los dos casi a la par.

Son muchos los j√≥venes ,que tienen a Jorge como referente en sus vidas.√Čl ,mejor que nadie sabe lo que es vivir la noche,y los chicos lo ven como un gran amigo y alguien de quien aprender.Vienen chicos de todas las partes del mundo,unos a que les ense√Īe a volar,y otros ...(mirando para todos lados para que no lo escuchara nadie),yo pienso que vienen solo a conocerlo y a escuchar sus consejos. Y los dos sonre√≠mos a modo de complicidad.

-¬ŅNo te has subido nunca? Me pregunto se√Īal√°ndome la avioneta en la pista.

-La verdad es que hace poco que acabo de llegar ,en esa misma avioneta.

-¬ŅA qu√© la sensaci√≥n es inigualable?.Pregunto el muchacho ,esperando que mi respuesta estuviera llena de emoci√≥n.

-Bueno me pillo,atraicion ,no sabía que me iba a subir a una avioneta ,hasta que la tuve delante.Pase tantos nervios que creo que no pude disfrutar de esa sensación de la que hablas.

-Eso se puedo arreglar se√Īorita. Dijo una voz detr√°s de m√≠.

Gire rápidamente la cabeza ,y allí estaba Jorge apoyado en una esquina de una de la casa.

-No ,gracias ya me he duchado una vez ,y levantándome,  me despedí del muchacho  y me fui.

-Ma√Īana al atardecer te subir√°s se√Īorita.Grito Jorge¬† y√©ndose con el muchacho en direcci√≥n opuesta a la m√≠a.Quer√≠a haberte contestado pero ya estaban lejos.

Despu√©s de cenar llam√© a Ra√ļl.

Capítulo. 13 (26,09,2020)

-Qu√© tal Ra√ļl,¬Ņc√≥mo est√°s?.Pudiste averiguar algo m√°s.

-Hola ,M√≥nica .Lo siento,solo he tenido tiempo de pasar a ver a las ni√Īas, y est√°n bien,bajo la mirada de las hienas, pero bien.No he tenido tiempo,de hacer m√°s,el S.Pizciani ha estado de un lado,para otro y he tenido que acompa√Īarle.Pero esta ma√Īana mientras hac√≠amos un servicio para el S.Picziani,Sandro se alej√≥ de su zona de vigilancia,me acerque para ver qu√© le pasaba,y sin que √©l se diera cuenta , vi c√≥mo estaba hablando con Manuel ,el hermano peque√Īo de los Antoneles.

-¬ŅQu√© pudiste averiguar?, pregunto M√≥nica con intriga.

-Nada,Solo estaban hablando,pero no sé,no se traen nada bueno estos dos. Está totalmente prohibido abandonar a  tu protegido en un servicio. Pero si a eso le sumas que estás hablando con la competencia,no sé, me da mala espina.

-Pero bueno, no hablemos m√°s de trabajo. ¬ŅQu√© tal Jorge?

-Bien, bien, es muy atento .

-¬ŅYa te ha convencido para que vueles en su chica? Pregunt√≥,Ra√ļl,conociendo bien a su amigo.

-No.Ni hace falta. He venido a relajarme no a estar muerta de miedo  subida en esa lata.

-No seas as√≠ mujer, Jorge es de los mejores pilotos que he conocido,te aseguro que no correr√°s ning√ļn peligro con √©l, adem√°s si vas subido en su chica, no dejar√° que le pase nada.Dejate llevar, disfruta en momento,olv√≠date por un momento de todo, conf√≠a en Jorge como si fuera yo mismo.Adem√°s yo mismo le ped√≠ ,que te subiera ,te sentara muy bien ,es una subida de adrenalina,increible.Por aqu√≠ todo est√° tranquilo,Paolo se ha ido con el nuevo decorador ,las telas no son las que hab√≠a pedido y las ni√Īas ya sabes, pero bueno est√°n bien.Anda p√°satelo bien,voy a hacerme algo de cenar ,nos vemos el s√°bado.

El día paso rápido.Entre pasear un rato por los alrededores, disfrutar del paisaje  y volví a ver caer la tarde sentada en aquellos bancos. Ya le estaba cogiendo el  gusto a eso de sentarme a media tarde a contemplar el anochecer.Sobre las siete,vi como se acercaba la chica, con Jorge a los mandos.Esta vez viajaba solo.

-¬°Se√Īorita!,me hac√≠a se√Īales con la mano, mientras gritaba mi nombre.

-Me levant√©, extra√Īada. Y fui acerc√°ndome a la pista.Jorge segu√≠a habi√©ndome aspavientos con la mano.Pero no entend√≠a lo que me quer√≠a decir.

-¬ŅVamos se√Īorita? segu√≠a gritando Jorge baj√°ndose con un dedo las gafas de sol,y mirando por encima de la montura,mientras se√Īalaba a la avioneta.

-¡NOOO!...no... no ...Ya te dije que no me iba a subir...y salí corriendo.

-¡Mónica,espera por favor,en serio.!

Gritaba Jorge, mientras aceleraba el paso detrás de mí.No tardo nada en alcanzarme me  sujetó del brazo.

-No te pasar√° nada, te lo prometo.

Solo quiero que pruebes la sensaci√≥n de tener el mundo a tus pies.La tensi√≥n,la adrenalina,la libertad.Te aseguro que¬† no es comparable a nada¬† de lo que hayas vivido.Dejame¬† hacerte sentirte libre por un rato,dejame ense√Īarte Br√≠ndisi,como nunca lo hab√≠as visto.

-D√©jame ense√Īarte el Br√≠ndisi,que yo veo.

-Algo recorri√≥ mi cuerpo,como una corriente de electricidad. El recuerdo de mi t√≠o Sandro,volvio a mi mente,al escuchar (d√©jame ense√Īarte Br√≠ndisi ,como nunca lo hab√≠as visto).

-¡Vale! dije sin pensármelo mucho y aun con el recuerdo de mi tío Sandro en la cabeza.

-Me sub√≠ casi con los ojos cerrados, ya subida en su chica,Jorge me apretaba en cintur√≥n y nos pusimos los cascos.Abr√≠ los ojos al escuchar el motor,y mir√© a Jorge que se mor√≠a de la risa de ver mis nervios a flor de piel.Lo mire,y sonre√≠, casi sin darme cuenta,y¬† terminamos ri√©ndonos los dos¬† y mis nervios cada vez se iban relajando m√°s.Y he de decir que Jorge ten√≠a raz√≥n ,la sensaci√≥n de libertad, las vistas,la adrenalina,no me sal√≠an las palabras,parec√≠a una ni√Īa¬† en un mundo de mil juguetes.No sab√≠a para donde mirar,queria verlo todo, me faltaba sacar la cabeza por la ventanilla,queria gravar cada imagen que pasaba delante de m√≠.Desde el aire el mundo es solo una peque√Īa maqueta,donde t√ļ, en tu soledad eres due√Īo del mundo.

-¬ŅPuedes cerrar la boca cuando quieras? se re√≠a¬† maliciosamente Jorge de m√≠.

-¬ŅTe atreves con los mandos? es f√°cil ,mira, t√ļ solo intenta mirar hac√≠a el horizonte.

-¡Dios ,no me dejes sola! Grite  asustada.

-Pero si no podía ver más allá de las hélices,como quería- que mirase al horizonte.

-Ey, no lo haces mal. Dijo mientras pon√≠a algo de m√ļsica.Menos mal, que aterrizamos pronto,porque la verdad estaba temblando.Al poner los pies en tierra¬† me di cuenta de que ten√≠a la espalda mojada.Hab√≠an sido horas de nervios y muchas sensaciones juntas. ¬†

-Qu√© tal, se√Īorita ¬Ņc√≥mo fue?. Pregunto Jorge ,sabiendo la respuesta.

-Por su¬† mirada brillante, sabia perfectamente que¬† hab√≠a disfrutado.Al mirarte,su mirada¬† te llegaba al alma, te¬† atravesaba el cuerpo,transmit√≠a una¬† tranquilidad¬† de¬† esas de saber que la respuesta era satisfactoria.Sab√≠a como se sent√≠a alguien solo con mirarla. Aunque al principio parece un tipo algo pasota ,cuando lo ves en su avioneta ,cambia por completo su profesionalidad,es impoluta.Cuando est√° en el aire se siente c√≥modo,y eso se le nota en cada poro de su piel y aunque el paisaje lo¬† tiene m√°s que visto,parece que nunca las haya mirado,volar es su mundo y su mundo es un sue√Īo, sigue disfrutando en cada vuelo como el primer d√≠a. Su vestimenta es la perfecta para su manera de ser, una mezcla de¬† comodidad,elegancia con un toque de surfero,que hace m√°s cercana su manera de ser.Quiz√°s por ser de las pocas personas que han hecho de su pasi√≥n su d√≠a a d√≠a.

-Muchas gracias Jorge, siento haberme puesto tan negativa,y gracias por insistir.¡Ha sido magnífico!Gracias a ti, he visto desde el aire la belleza de la que mi tío Sandro tanto hablaba y adoraba. Su querida Bríndisi,su cuento, su mundo ,él mi príncipe y yo, su princesa.

-De nada se√Īorita.Haciendo una reverencia como un plebeyo delante de su pr√≠ncipe.

-¡Idiota! le grité  con una sonrisa amable.

-¬ŅMe gustar√≠a ,conocer a tu t√≠o?Dijo Jorge.

-Hace tiempo que murió,pero seguro que le caerías muy bien.

-Ya me di cuenta se√Īorita.Pero su sobrina podr√≠a¬† present√°rmelo¬† a trav√©s de esas historias m√°gicas de mi tambi√©n amada Br√≠ndisi,aunque Pescara es un bonito lugar,mi amante siempre ser√° Br√≠ndisi.

-Está bien,un día te cuento.Le confirmé,con la cabeza.

-Despu√©s de cenar,se√Īorita, ¬Ņqu√© te parece?,Y te ense√Īo todo esto,se√Īalando todo alrededor,solo con las luces de la pista y como foco principal la luna.

-¡Quieres dejarme descansar! Le grité,mientras de un portazo cerré la puerta de la casa.

El s√°bado lleg√≥¬† Ra√ļl,comimos juntos en la terraza de Jorge.Ra√ļl tra√≠a noticias¬†

-Bueno Ra√ļl,que tal todo ,cu√©ntame.

-Esto...Mónica, tengo una noticia buena y otra mala.

-¡La mala! ,soltó sin titubeos Mónica.

-He encontrado a Liu,pero M√≥nica lo siento,Liu esta muy mal.La vi¬† por la calle,pidiendo limosna,con ropa¬† ara posa ,esta fam√©lica,y enganchada a la hero√≠na.Ni siquiera me reconoci√≥.Vive en el barrio viejo,en un cajero abandonado lleno de cartones.Seg√ļn pude averiguar...(Ra√ļl no quer√≠a seguir provoc√°ndole tanto dolor as√≠ que¬† agacho la cabeza y no sigui√≥ hablando. )

-¬°QUE...! Dime,no pares.Las l√°grimas de M√≥nica,no ten√≠an consuelo,sus manos h√ļmedas no paraban de limpiarse la cara,no te calles ,por favor ahora no.

-¬ŅDime que m√°s sabes de Liu,por favor no te calles?,rog√≥ M√≥nica con el coraz√≥n roto.

Paolo la pase√≥, por todos los club,la mando a los peores¬† burdeles hasta agotarla.La cambi√≥ como mercanc√≠a barata a los Antoneles quien la humillaron ,y la obligaron a consumir¬† y a vender droga, paso de mano en mano como un pa√Īuelo de papel,y cuando ya no les sirvi√≥,¬† la echaron a la calle,pero ya era tarde ,estaba enganchada,y ofrec√≠a sexo a cambio de droga.

M√≥nica lloraba sin control,la rabia,la impotencia ,y la ignorancia de que todo esto pasara delante de ella,la estaba ahogando,sab√≠a que cada minuto que pasara cualquiera de las ni√Īas pod√≠a correr la misma suerte que Liu.

-¬°V√°monos Ra√ļl!,quiero irme,quiero¬† ver a Liu.Estoy segura de que a m√≠ me reconocer√°.¬†

-M√≥nica espera,son las 2 de la madrugada ,llegaremos¬† a Br√≠ndisi, y todav√≠a no habr√° salido el sol.¬Ņqu√© vas a hacer?¬Ņmeterte en el barrio viejo a esa hora?.

-¬°T√ö!, se√Īal√≥ a Jorge.¬Ņpodr√≠as llevarnos en tu avioneta? ,y en una hora estar√≠amos all√≠ ¬Ņverdad?.

-Si ,claro.Pero en la avioneta solo cogen el piloto y el copiloto .Dijo Jorge.

-M√≥nica, ¬°quieres tranquilizarte por favor!,hoy no podemos hacer nada.Mira recoge tus cosas y ma√Īana bien temprano salimos ,y para las 10 de la ma√Īana estaremos¬† all√≠. Y por favor no te hagas muchas ilusiones ,con Lui,ya te dije que estaba muy mal,quizas ni te reconozca.y se despidieron de Jorge.

-Gracias, amigo por todo,y con un apretón de manos  se despidieron los dos amigos.

-Gracias Jorge,por tener tanta paciencia contigo,y convencerme de subir a tu lata,bueno a tu chica,ha sido una gran experiencia,siento no quedarme m√°s rato ,pero como ves tengo muchas problemas que solucionar.

-Ya sabéis, cuando queráis aquí esta mi casa.

-Ey se√Īorita espero que alg√ļn d√≠a vuelvas para que conozca¬† a tu t√≠o.(Y volvi√≥ a hacer esa reverencia de plebeyo).

-¡Volveré!.Afirmó Mónica con una leve sonrisa.

-¬°RA√öL!...¬Ņy la buena?,pregunto Jorge.

-¬ŅC√≥mo dices?,se sorprendi√≥ Ra√ļl.

-La noticia ,buena,digo.

-Es verdad,dijiste una buena y una mala.Confirmó- Mónica.

La buena que ya s√© c√≥mo enga√Īa Paolo,al Se√Īor Pizciani.

-¡EN SERIO!...Gritaron al unísono, Jorge y Mónica,con los ojos abiertos como platos.

Ahora las lágrimas de Mónica se confundían con la alegría.

-Ra√ļl,pero...(Intento preguntar M√≥nica.)

-¬°No hay pero que valgan!, ahora descansar y ya ma√Īana te cuento.

Desde el cielo el amanecer,se ve mejor.

capitulo 14 (09.10.20)

De camino a Br√≠ndisi¬† Ra√ļl le cont√≥,a M√≥nica todo lo que hab√≠a descubierto,y ella sab√≠a que era lo suficiente para que el Se√Īor Pizciani ,le devolviera su libertad.Pero M√≥nica solo pensaba en Liu.En su mente ve√≠a a una chica de aspecto fr√°gil, pero con una sonrisa siempre en su rostro.Cuando las chicas del club descubrieron que hablaba el mismo idioma,descubrieron una chica dulce ,a pesar de su tr√°gica infancia,por ni√Īa en china.

-M√≥nica,¬† ese es el cajero del que te hable.Dijo Ra√ļl sacando a M√≥nica de sus pensamientos.

Mónica vio como una mujer desgarbada,sucia,y con la cara hundida como salía del cajero entre cartones sucios y demás basuras.

-Lui, hola, soy M√≥nica¬Ņte acuerdas de m√≠?

-Si me das dinero ,guapa a lo mejor me acuerdo.Dijo Liu pasando sus manos por la lengua y luego por el pelo,a modo de prepararse para recibir alg√ļn dinero.

-Lui, soy M√≥nica¬† ,la dama de Paolo,¬Ņrecuerdas,el club?.

Lui,empezó a temblar ,a mirar para todos lados,agachando la cabeza ,no sabía donde meter las manos.

-Noo...Noo...Paolo...Noo...Liu buena...(Lui estaba atemorizada)Liu buena...Lui buena...Lui buena...Recogió sus bolsas ,sus cartones esquivo a Mónica como si fuera una pared.

-Lui ,espera...(grito Mónica)

Entonces Lui se giró.

-Paolo malo...Paolo malo...(escupía en el suelo),chicas adiós a Liu,dama Paolo presumir ropa y chico guapo.Lui sola ,nadie ayudar a Lui .Lui buena,Lui pensaba tenía amigas,Lui se muere,Lui malita, Lui saber.

-Lui lo siento ,lo siento mucho,no ten√≠a ni idea.(Las l√°grimas ahogaban sus palabras.)¬Ņc√≥mo puedo ayudarte?

-Lui poca vida,no ayudar,solo dejar sola,Liu morir pronto,pero Lui morir libre.

-Liu....Liu...gritaba Mónica ,mientras Lui se alejaba.

-Lui,se paró y mirando a Mónica:

-Liu,ya muerta ,ni√Īas del club como Liu pronto.Ayudar a¬† ni√Īas del club y alma de Lui tranquila.

Y doblo la esquina ,sin mirar atr√°s.M√≥nica intento seguirla pero Ra√ļl la agarro del brazo y la abrazo.

Pasado unos días, Mónica volvió a armarse de valor y seguir con su plan.

Paso por el club ,todo estaba cambiado ,la decoración,  la posición de la barra ,y lo peor las chicas .¡Todas nuevas!

-¡Paolooo...! grito Mónica  en medio de club.

-¬ŅQu√© quieres loca?

-¬ŅD√≥nde est√°n las ni√Īas?

-Ese montón de cadáveres,te refieres.

Mónica que ya no aguantaba más,cojio del cuello a Paolo y a pesar que Paolo era más grande que ella y con más fuerza,se quedó bloqueado,nunca había visto así a Mónica.

-Se las vendí a los Antoneles,espantaban a la clientela.

-M√°s te vale que no le pasen nada esas ni√Īas.

-Y si no qu√©,¬Ņqu√© me vas a hacer tu idiota?soltandose de las ma√Īos de M√≥nica.

-Ella no sé,(se escuchó una voz detrás ) Pero yo sí.

Era el Se√Īor Pzciani,con sus hombres,y como no Ra√ļl .

El se√Īor Pzciani ordeno a Ra√ļl que se llevara a M√≥nica y que rescatasen a esa ni√Īas.

-Vamos l√°rgate, ya nos encargamos nosotros¬† de este club.Ya Ra√ļl me cont√≥ todo M√≥nica,rescata a esas ni√Īas y ya hablaremos m√°s tarde.

No fue dif√≠cil encontrar el escondite de los Antoneles ,Sandro hab√≠a confesado todo,bueno me imagin√≥ que no por las buenas,pero Sandro se lo merec√≠a.Rescatamos a las ni√Īas,pero verlas era ver a Lui,y eso se me part√≠a el alma.Pero lo¬† importante es que pudimos rescatarlas ,Ra√ļl y yo las llevamos al aer√≥dromo de Jorge,sabiamos perfectamente que era el mejor sitio.Con un poco de amor, la compa√Ī√≠a de otros chicos que buscaban ser alguien en la vida , el aire libre¬† y Jorge,se recuperar√≠an enseguida.Y el poco dinero que pude ahorrar trabajando en el club lo gaste en el tratamiento de ellas pero mereci√≥ la pena .En un par de d√≠as volver√°n¬† a sus casas,llevaran algo de dinero a sus familia y volver√°n a empezar una nueva vida.¬†

Pasados unos d√≠as,el Se√Īor Pzciani me cito en el club,hablamos largo y tendido, le cont√© todo lo que hab√≠a pasado,lo que hab√≠a descubierto,todo.

-M√≥nica tengo que contarte algo.De Paolo ya no tienes que preocuparte y los Antoneles ahora trabajan para m√≠.Ycontarte que soy el nuevo propietario del club,y me gustar√≠a saber,¬Ņsi t√ļ quisieras ser la encargada de llevarlo?

-No se lo tome a mal, S.Pzciani pero estoy cansada de esta vida,quiero volver a vivir de día,y dormir tranquila de noche .

-Me lo imaginaba ,entonces quiero presentarte a la nueva encargada del club.

-No hace falta Se√Īor,solo pido que dejen a las ni√Īas ser ni√Īas ,que no les roben su juventud...

-¬°Y que no tengan que lucir una peluca rosa!

-¡NTHAXAAAA......!Mónica corrió a abrazarla.

¬ŅPero qu√© hacer t√ļ aqu√≠?

-Eso mejor te lo cuento yo.Dijo el Se√Īor Pzciani.

-M√≥nica¬† sabia que eras una mujer luchadora, lo supe desde el d√≠a que te enfrentaste a m√≠,en el club.Pero no estaba cien por cien seguro que pudieras con todo esto.Y como comprender√°s cada paso que dabas era informado.Una cosa es que conf√≠e en ti y otra que no me preocupe por mis negocios.Cada paso que dabas yo iba por detr√°s y cada paso que dabas confiaba m√°s en ti ,en ning√ļn momentos me traicionaste¬† ni pensaste en abandonar.Una semana despu√©s que t√ļ hablaras con Ntaxa ,hablamos con ella le proporcionamos una casa nueva y su ni√Īa est√° en tratamiento.A cambio le ped√≠ llevar este local contigo¬† creo que entre las dos ser√° un buen negocio.Una de las condiciones de Ntaxa ,fue que nada de ni√Īas .

-¬ŅY de las drogas que? Pregunt√≥ M√≥nica.

-Mónica esa parte mejor no preguntes,esto es un negocio no una casa de caridad.Pero sí, de dire que se les prohibirá a las chicas a  tomar,  queremos mujeres sanas.

-¬ŅEntonces que, somos socias? grito Ntaxa

-No ,Ntaxa no sirvo para este mundo y lo sabes .Se que lo har√°s muy bien tu sola.

¬Ņ-Y,t√ļ que vas a hacer?¬† pregunto Ntaxa.

-Antes¬† de que contestes,interrumpio el Se√Īor Pzciani, queremos darte ,este dinero,digamos que Paolo te ha pagado un buen sueldo, y has podido ahorrar para ayudar a esas ni√Īas y vivir t√ļ.Y gui√Ī√°ndome un ojo me entreg√≥ una caja.

-Primero quiero descansar un poco ,despejarme y despu√©s quiero viajar, sola.(Ra√ļl hab√≠a pillado la indirecta)Necesito estar sola, y si el tiempo lo decide me volver√© a encontrar con cada uno de vosotros ,mirando de reojo a Ra√ļl . Quiz√°s pase unos d√≠as con una lata llamada CHICA.Y sonriendo Ra√ļl hab√≠a vuelto a pillar la indirecta.Quiero ver los lugares¬† que mi t√≠o Sandro vio,quiero recorrer cada rinc√≥n¬† de Italia que estuvo .Quiero ir a cada uno de esos sitios donde¬† contaba una historia ,donde hab√≠a una leyenda ,donde estaba un cuento, y en cada rinc√≥n dejar√© una foto de mi t√≠o,con esas historias que tanto me gustaban.Alguien las encontrar√° ,se emocionar√° y visitaran esos lugares y ser√° como si mi t√≠o ,volviera hacer ...OTRO VIAJE.

                                                                                                          FIN.

                                    

 

 

 

Para que tu viaje nunca finalice ,tío Sandro.